Transportando un radar altímetro, la principal función del satélite CryoSat es proveer  mediciones detalladas de la altura del hielo en todo el mundo, lo que permitirá ver el cambio del espesor del hielo estacional como respuesta a los cambios climáticos.


Una misión de la ESA ha sido usada para crear un mapa de gravedade, exponiendo miles de “montañas submarinas” y estructuras del oceano, antes no explorados. La imagen nítida de la parte menos explorada del oceano ofrece nuevas informaciones sobre la separación de los continentes./ESA

Aunque la principal misión del CryoSat es en la criósfera, cuando se definió la órbita del satélite quedó clara su utilidad para la geodesia marina. Esto significa que el satélite puede medir la altura de la superficie del mar, estas mediciones se pueden utilizar  para crear modelos de gravedad, y  a partir de ellas, crear mapas del fondo del mar.

Los científicos del Instituto de Oceanografía de la Universidad de California, utilizaron los datos de altimetría por satélite, los que proveen estimativas de la gravedad marina y de la batimetría para crear un mapa de gravedad de las características del fondo del océano – dos veces más preciso que la versión anterior producida hace casi 20 años atrás.

Se utilizaron las mediciones que el CryoSat capturó de los océanos durante los últimos cuatro años y los datos obtenidos por el satélite Jason-1 – satélite redefinido para mapear el campo gravitacional durante el último año de su misión de 12 años.

Combinado a los datos existentes, el mapa descripto en la revista Science, revela los detalles de miles de montañas submarinas elevadas un kilómetro o más, a partir de su base en el océano.

Además, el mapa servirá como base para la próxima versión del océano de Google Maps para llenar los grandes espacios vacíos entre los perfiles de profundidad de bordo.